Justo Juez de mi vida, que por salvar al mundo fuisteis preso y atado a la columna, cruelmente azotado, y coronado de espinas. Os pido, Señor, que así como fuisteis presentado a Poncio Pilatos, así presentéis mi alma ante vuestro Padre Celestial.
That tension—between devout faith and manipulative magic—is exactly what makes looking at the original so compelling. oracion al justo juez original